13 Conductas que la gente con fortaleza mental suele evitar

Fuente: CLARIN

El control de los pensamientos y emociones es el común denominador entre todas las personas que alcanzan grandes objetivos

La judoka argentina Paula Pareto, ganadora de la medella de oro en Río 2016. Sus logros profesionales fueron resultado de hábitos sanos.

La fortaleza mental de las personas a menudo se refleja en sus comportamientos. La psicóloga estadounidense Amy Morin analizó el fenómeno en el libro 13 cosas que las personas mentalmente fuertes no hacen, un best seller que indaga sobre el control de conductas, pensamientos y emociones.

Las personas mentalmente fuertes tienen hábitos sanos. Son conscientes de cómo manejar su conducta para alcanzar objetivos. Estas son las conductas negativas detalladas en el libro que deben ser identificadas.

  1. No pierde tiempo lamentándose por sí mismas

Sentir culpa o lamentarse excesivamente por uno mismo, además de una conducta autodestructiva, es un potente generador de emociones negativas que tienen a ganar los vínculos humanos. Aprender lo positivo no alcanza por sí mismo, sino que también debe estimularse la gratitud.

  1. No regala su poder

 La gente que dilapida su poder y capital humano en general carece de estructuras claras para establecer límites físicos y emocionales respecto de los demás, describe Morin. Muchas veces es necesario ponerse de pie y establecer barreras.

Las personas que están en pleno control de sus acciones defienden con éxito sus logros y autoestima. Para esto es fundamental tener metas claras.

Los soldados Navy Seals usualmente reciben un entrenamiento muy enfocado en la fortaleza mental individual y el grupo (Archivo / EFE)

  1. No se aleja de los cambios

La autora afirma que cuando se ejecuta un cambio hay cinco etapas que se transitan: previsualización, visualización, preparación para actuar, acción y mantenimiento. Seguir estos cinco pasos es crucial para no caer en la tentación de evitar procesos de cambio necesarios.

Las personas mentalmente fuertes se esfuerzan por adaptarse cuando un cambio es inevitable.

  1. No pierde tiempo en cosas que no pueden controlar

Se siente tan seguro tener todo bajo control, pero pensar que tenemos el poder siempre puede ser muy problemático y estimular una excesiva ansiedad. La conducta más adecuada es esforzarse por manejar un desorden de ansiedad en vez de todo lo que se tiene alrededor. 

Las personas mentalmente fuertes se concentran en superar sus propios límites y acceder a un nivel superior (Archivo / Clarín)

  1. No se preocupa por complacer a todos

A menudo nos juzgamos a nosotros mismos considerando lo que otras personas piensan: eso es exactamente lo opuesto al concepto “fortaleza mental”. Intentar complacer a todo el mundo es una pérdida de tiempo. Vale tener en cuenta que: las personas complacientes son fácilmente manipulables y a veces está bien sentirse enojado o decepcionado.

  1. No teme tomar riesgos calculados

Saltar desde un avión al vacío es una pésima idea si no pensamos en el paracaídas adecuado. Usualmente tomar riesgos produce ansiedad y angustia, a menos que la situación se analice con precisión quirúrgica para lo cual debes preguntarte:

– ¿Cuáles son los costos y los beneficios?
– ¿Qué me ayudará a tener éxito y cuáles son mis alternativas?
– ¿Cuál sería el escenario más optimista y el más pesimista?
– ¿Qué es lo peor que podría pasarme si todo sale mal?

El austríaco Felix Baumgartner calculó milimétricamente los riesgos y se propuso batir el récord de caída libre. Lo logró en 2012 (Archivo / Clarín)

  1. No queda anclada en el pasado

El pasado está en el pasado. No hay manera de cambiar lo que pasó, mas allá de que se pueda optar por una actitud reflexiva y proactiva. Planificar la vida o cualquier acción mirando siempre hacia el pasado no arroja nunca ningún resultado positivo.

  1. No comete el mismo error una y otra vez

Las personas mentalmente fuertes aceptan la responsabilidad por sus errores y crean un plan para no cometer el mismo error. Estudiar lo que salió mal, cómo se podría haber hecho mejor o bien de modo diferente es crucial.

Lo opuesto son las conductas irreflexivas.

Las personas mentalmente fuertes festejan su propio éxito y el de los demás (Archivo / Clarín)

  1. No resiente el éxito de otras personas

El resentimiento es el tipo de enojo que más persiste en la mente, según explica Morin. Concentrarse en el éxito de otra persona únicamente distrae del propio camino.

Incluso si llegas a ser muy exitoso en algún campo sentirás que todavía tienes mucho más por delante.

  1. No se rinde después del primer fracaso

El éxito jamás es inmediato y el fracaso es casi siempre el obstáculo a superar. Pnesar que el fracaso es inaceptable o que significa que no eres lo suficientemente bueno no refleja fortaleza mental, sino todo lo contrario.

La escritora británica J.K. Rowling fue rechaza por 12 editoriales cuando presentó el primer libro de la saga Harry Potter. Hoy su nombre no es más que familiar.

Los grandes logros no se obtienen esperando resultados inmediatos (Archivo / Clarín)

  1. No espera resultados inmediatos

Es importante mantenerse enfocado y trabajar sin descanso hacia sus objetivos a largo plazo. Habrá dificultades en el camino, pero si mide su progreso y mira el panorama general, el éxito será alcanzable.

Las personas mentalmente débiles son a menudo impacientes. Sobreestiman sus habilidades y subestiman cuánto tiempo toma un cambio: en definitiva porque busca satisfacción inmediata.

  1. No teme a estar sola

Encontrar espacios para estar solo es una experiencia poderosa que nos ayuda a reflexionar, crear y diseñar los mejores métodos para alcanzar metas. Morin escribe algunos beneficios de pasar tiempo en soledad:

– Períodos de soledad en el trabajo nos puede ayudar a aumentar nuestra productividad
– Usar bien tiempo en soledad estimula los procesos creativos, la salud mental, estimula la empatía y ofrece la posibilidad de restauración individual.

  1. No siente que el mundo les debe nada

Es fácil enojarse con el mundo por fracasos o falta de éxito, pero la verdad es que nadie tiene derecho a nada. Se debe ganar con trabajo.

La clave está en concentrarse en sus esfuerzos, aceptar las críticas, reconocer sus defectos y superarse. Compararse con los demás sólo le produce decepción si no recibe lo que piensa que merece.